domingo, 4 de octubre de 2015

Compañera de Biberón

mama.sufijos.prefijos


Este es un llamado a todas mis compañeras de biberón… es momento de ponernos de pie! De pie orgullosas porque, dentro de nuestras posibilidades, hacemos lo mejor para nuestras hijas. Aún cuando reconocemos los beneficios de la lactancia materna, no tuvimos leche. Los motivos pueden ser muchos: somos madres por adopción, tomamos medicamentos después del parto que hicieron imposible la lactancia, estuvimos deprimidas o simplemente seguimos una serie de malos consejos. La razón no importa, la realidad es que dar pecho no fue parte de nuestra historia y eso NO NOS HACE MALAS MADRES.  Porque aunque la leche materna y la leche de tarro no son lo mismo, tampoco da igual…


No da igual meter una teta en la boca de tu pequeña mientras miras la telenovela, que darle un biberón viéndote reflejada en el color de sus ojos.
No da igual forzar un pezón entre sus labios para callarla mientras hablas por celular, que darle un biberón susurrándole su canción favorita.
No da igual dar pecho apurada porque quieres ir a dormir a tu habitación, que darle un biberón y acurrucarla en el calorcito de tus brazos hasta quedarse dormidas.
No da lo mismo amamantar fastidiada porque otra vez tiene hambre, que darle biberón cada vez disfrutando del olor de su cabeza.
No da lo mismo dar leche por obligación, que darle biberón jugando a los besitos cuando eleva sus manos para alcanzarte.
No da lo mismo enojarse por tener los pechos hinchados, que preparar un biberón agradeciendo la posibilidad de ser madre.
Párate orgullosa, compañera de biberón!  Eres una buena madre!  Aun cuando el pecho y el tarro no son lo mismo, tampoco da igual… porque las hijas se alimentan de mucho más que leche!!

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